Qué es el interés asegurable
El interés asegurable se basa en la relación legal o económica con el bien, como la propiedad o el uso, y es un principio central en la suscripción de seguros para personas y empresas.
La importancia de conocer qué es el interés asegurable radica en que constituye una condición indispensable para que una cobertura pueda activarse.
Al contratar un seguro, muchas personas se enfocan tan solo en su precio y alcance. Sin embargo, también existen otros conceptos fundamentales para su validez. Por ejemplo, saber qué es el interés asegurable y cómo lo regula la ley en Uruguay permite evitar conflictos y comprender mejor en qué condiciones puede activarse una cobertura ante un siniestro.
¿Qué es el interés asegurable?
El interés asegurable es la relación económica y legal que una persona tiene con un bien o con otra persona, y que puede verse afectada negativamente por la ocurrencia de un siniestro. Este vínculo existe cuando, al producirse un evento cubierto por la póliza, el asegurado sufre un perjuicio económico real.
Tener claro qué es el interés asegurable en Uruguay es de suma importancia, ya que se aplica tanto a seguros patrimoniales como a seguros de vida. Además, su existencia es un requisito para contratar un seguro.
¿Por qué el interés asegurable es un requisito para contratar un seguro?
El interés asegurable es un requisito para contratar un seguro debido a que cumple una función clave dentro del sistema asegurador. Se trata de evitar que la cobertura se convierta en una herramienta de especulación, ya que su objetivo es indemnizar un daño, no generar una ganancia.

Si una persona pudiera asegurar un bien sobre el cual no tiene ningún vínculo económico, podría tener un incentivo para provocar o desear un siniestro. Ante esto, el interés asegurable garantiza que la indemnización tenga un fundamento real y que el contrato mantenga su carácter de protección patrimonial frente a riesgos concretos.
¿Qué dice la ley uruguaya sobre el interés asegurable?
En Uruguay, la Ley N.º 19678 establece que un seguro puede tener por objeto toda clase de riesgos, siempre y cuando exista un interés asegurable. No obstante, en caso de tener fines ilícitos, asegurar bienes que se encuentren en posesión ilícita o cubrir el riesgo de un negocio ilícito, será nulo.
Lo mismo ocurre si el contrato se celebra con la intención de que el beneficiario se enriquezca con el excedente asegurado. Por eso, si en dicho momento el asegurador no conociera el exceso de valor del interés asegurado respecto del asegurable, tendría derecho a percibir el premio correspondiente al período asegurado.
Por otro lado, con respecto a los tiempos del interés asegurable, la normativa indica que deben existir tanto al momento de la celebración del contrato de seguro como al del siniestro.
¿Qué ocurre si no existe interés asegurable al momento del siniestro?
Si al momento del siniestro no existe interés asegurable, la aseguradora puede rechazar el pago de la indemnización. Esto ocurre porque no hay un daño económico real que reparar.
Un caso típico ocurre cuando una persona vende un bien asegurado y no notifica la operación ni actualiza la póliza. De esta manera, si luego ocurre un siniestro, quien figura como asegurado no puede reclamar una indemnización válida porque ya no tiene un vínculo económico con el bien.
¿Cuál es la diferencia entre el interés asegurable y el valor asegurado?
Si bien pueden confundirse por la semejanza de sus denominaciones, el interés asegurable y el valor asegurado no son lo mismo.
- Interés asegurable: es la relación económica que justifica el seguro.
- Valor asegurado: es el monto máximo que la aseguradora se compromete a indemnizar.
En definitiva, ambos términos son igual de necesarios, pero responden a preguntas distintas. En este sentido, mientras uno explica por qué una persona puede asegurar un bien, el otro indica hasta qué monto se cubre la pérdida.
Ejemplo práctico sobre qué es el interés asegurable
Para comprender qué es el interés asegurable, se puede imaginar al propietario de un auto que quiere contratar un seguro contra todo riesgo. En este escenario, la relación existe porque el vehículo forma parte de su patrimonio y cualquier daño le acarrearía una pérdida económica.

Dado que cumple con todos los requisitos, el propietario contrata el seguro contra todo riesgo. Sin embargo, meses después, vende el auto y no informa la operación ni transfiere la póliza. A partir de este momento, si el nuevo dueño sufre un accidente y el propietario anterior intenta cobrar la indemnización, la aseguradora puede rechazar el pago. La razón es que ya no hay interés asegurable, porque el accidente no le supone un perjuicio económico.
Este ejemplo muestra qué es el interés asegurable y cómo funciona en un caso real. Lejos de ser un concepto teórico, es una condición que incide directamente en la validez de la cobertura y en la posibilidad de cobrar un siniestro.
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