Uruguay, de los países más caros del mundo para comprar y mantener un auto

Un vehículo nuevo puede superar en un 443% el salario mínimo, mientras que los modelos usados también conservan precios altos, reflejo de un mercado impactado por gravámenes y restricciones.
Con un mercado atravesado por impuestos elevados y precios que duplican los de otros países, Uruguay se convirtió en uno de los lugares más costosos de la región para tener un auto. El costo de adquirir un vehículo puede alcanzar el 443,68% del salario mínimo, según un análisis realizado por Scrap Car Comparison y dado a conocer por Segurarse, corredor digital de seguros.
Uno de los factores más determinantes en el alto costo de los vehículos en Uruguay son los impuestos aplicados. A los autos nuevos se les suman diferentes gravámenes, como impuestos al consumo –que varían entre el 23% y el 46% para vehículos a nafta, mientras que los vehículos diésel enfrentan un 115%.
Además, se aplica un IVA del 22% sobre el precio de venta, un impuesto de importación equivalente al 23% del valor del auto y una tasa consular adicional del 5%. Estos gravámenes elevan los precios al punto de que un modelo nuevo puede costar el doble de lo que vale en Estados Unidos o Europa.
Según analizó Segurarse, en Uruguay, el Nissan Versa 2024 está disponible en varias versiones con precios que oscilan según el equipamiento. La versión Sense M/T tiene un precio de US$25.990, mientras que la versión Advance M/T se ofrece por US$27.490, según datos de Autoblog Uruguay. Mientras tanto, en Estados Unidos, el Nissan Versa 2024 tiene un precio base de US$17.820.
Otro caso parecido, analizado por el corredor de seguros, es el del Toyota Corolla 2024. En Estados Unidos tiene un precio base de US$23.185. En Uruguay, el mismo modelo se comercializa por aproximadamente US$35.000, según datos de concesionarios locales.
Sin embargo, los automóviles provenientes del Mercosur y México están exentos del impuesto de importación. Además, cuentan con una mayor disponibilidad de repuestos, un aspecto muy importante en el mantenimiento a largo plazo.
Costos recurrentes del mantenimiento vehicular
Mantener un auto en Uruguay también implica una inversión considerable. Los gastos regulares incluyen cambios de aceite, revisiones mecánicas, reemplazo de filtros y neumáticos, así como las inspecciones periódicas recomendadas.
El plan de mantenimiento sugerido por los fabricantes indica que el cambio de aceite debe realizarse cada 7.500 kilómetros o seis meses. El reemplazo del filtro de aire se recomienda cada 15.000 kilómetros o doce meses, mientras que el filtro de combustible debería sustituirse cada 30.000 kilómetros o dos años. Además, se aconsejan revisiones de frenos, suspensión, luces y neumáticos cada 10.000 kilómetros o seis meses.
En el caso de autos nuevos, es fundamental realizar estos mantenimientos en servicios oficiales para preservar la garantía. El incumplimiento de esta condición puede invalidarla. Un aspecto relevante a tener en cuenta es que los neumáticos no están incluidos en las garantías de los vehículos nuevos.
Dependiendo de la marca y las especificaciones, las cubiertas pueden costar entre 50 y 200 dólares por unidad. Aunque las opciones chinas ganaron popularidad por su equilibrio entre precio y calidad, los costos siguen siendo un factor a considerar.
Por otro lado, los repuestos pueden ser escasos y caros, sobre todo si se trata de marcas menos comunes en el mercado uruguayo. Elegir un modelo de auto popular aumenta las posibilidades de encontrar piezas a un precio accesible y con menor tiempo de espera. Sin embargo, optar por vehículos de marcas importadas menos frecuentes puede implicar costos desproporcionados y demoras en las reparaciones.
El costo de los seguros
Por otro lado, en Uruguay es ilegal conducir un auto sin un seguro mínimo, conocido como Seguro Obligatorio de Automotores (SOA). Este cubre exclusivamente daños a terceros en caso de lesiones físicas o muerte. Si bien es la opción más económica, contratar seguros con mayor cobertura implica un gasto mensual considerable que se suma a los costos regulares de mantenimiento.
El precio de los seguros está sujeto a diversos factores, incluyendo la localización geográfica y el tipo de vehículo asegurado. “En el caso del SOA, su costo es uniforme a nivel nacional y varía según el tipo de vehículo. Actualmente, los valores son los siguientes: $3.500 para autos, $2.000 para motos, $7.000 para camiones y $3.000 para trailers”, dice Samuel Meneses, de Segurarse.
Cuando se analizan otro tipo de coberturas, se ven variaciones importantes. “En Montevideo, por ejemplo, para un Chevrolet Onix 2025, la cobertura básica tiene un costo de $9.800, la cobertura Parcial asciende a $24.700 y la cobertura Total alcanza los $47.500. En contraste, en Maldonado, los precios para el mismo vehículo son significativamente más bajos: $7.500 para la cobertura básica, $16.100 para la Parcial y $31.500 para la Total”, comenta Meneses.
Si sea realiza una comparación en términos porcentuales, se observa que asegurar un auto como el Onix 2025 en Maldonado resulta un 23,47% más económico en la cobertura básica, un 34,82% más barato en la cobertura Parcial y un 33,68% más accesible en la cobertura Total, en comparación con Montevideo.
Un patrón similar se presenta con vehículos más antiguos, como el Chevrolet Astra 2001. “En Montevideo, la cobertura básica cuesta $10.900, la Parcial $16.500 y la Total $54.300. Mientras tanto, en Maldonado, estos costos son de $8.400, $10.700 y $34.900 respectivamente. Esto significa que en Maldonado, la cobertura básica es un 22,94% más barata, la Parcial un 35,15% más accesible y la Total un 35,73% más económica”, completa Meneses.
El mercado de autos usados: precios altos y riesgos
A diferencia de otros países, en Uruguay los autos usados no representan una opción mucho más económica. Aunque su precio suele ser inferior al de un vehículo nuevo, la diferencia no es tan pronunciada, debido a la alta demanda y al valor residual que los autos conservan aún después de varios años de uso.
Según el análisis de Segurarse, en plataformas como MercadoLibre Uruguay, es posible encontrar opciones como un Volkswagen Up del año 2016 con 117.000 km por U$S 11.500, o un Chevrolet Celta del año 2013 con 104.000 km por U$S 9.500. Es importante destacar que los precios de los autos usados pueden variar dependiendo de factores como el kilometraje, el estado mecánico y estético, y la demanda del modelo en el mercado local.
Por ello, se recomienda a los compradores potenciales comparar diferentes opciones y considerar tanto plataformas en línea como concesionarias físicas para tomar una decisión informada. Además, es aconsejable verificar la documentación y el historial del vehículo antes de concretar la compra para asegurar una inversión segura.
Es importante destacar que la compra de autos usados requiere precaución. En Uruguay, por ley, se necesita la intervención de un escribano para realizar la transacción. Este profesional verifica que el vehículo esté libre de deudas, accidentes registrados y otros problemas legales. Además, en Montevideo, el autotest es obligatorio al momento de la compra y debe repetirse cada tres años, un requisito que no existe en otras partes del país.
Comparaciones con otros países
En el ranking global de los países más caros para adquirir y mantener un automóvil, Turquía ocupa el primer lugar con un asombroso 652,3% del salario anual promedio necesario para hacerlo. Argentina se posiciona en el segundo lugar de esta lista, con un 515,8% del salario anual promedio requerido. En tercer lugar se encuentra Colombia, con un 508,9. Uruguay, con un 443,7%, ocupa el cuarto puesto y Brasil, con un 441,9%, le sigue muy de cerca, con un mercado automotor igualmente víctima de altas tasas impositivas.
Los datos, proporcionados por Scrap Car Comparison se basan en el análisis de precios promedio de modelos populares como el Volkswagen Golf y el Toyota Corolla, junto con los costos asociados de combustible, seguros y reparaciones.
A pesar de las diferencias, la situación en Uruguay comparte similitudes con la de Brasil, ya que en ambos casos, los altos costos están vinculados a un sistema tributario complejo y a la dependencia de la importación para abastecer el mercado automotor. Estos factores contribuyen a que el mantenimiento de un auto sea una carga económica más importante que en otros países.