Deducible y franquicia: ¿en qué se diferencian?
Al contratar una póliza, la diferencia entre deducible y franquicia impacta en primas, costos operativos y gestión del riesgo, especialmente en flotas y seguros empresariales.
El deducible y la franquicia no son lo mismo. Saber cómo funciona cada uno es fundamental para evitar sorpresas en caso de un siniestro.
Contratar un seguro implica mucho más que pagar una prima a cambio de estar cubierto ante distintos siniestros. Dentro de las pólizas, aparecen conceptos que influyen directamente en el costo mensual y en el papel de la aseguradora. Entre ellos se encuentran el deducible y la franquicia, cuyas funciones no siempre se explican con claridad.
¿Qué es el deducible en un seguro?
El deducible es el monto fijo o variable que queda a cargo del asegurado en caso de siniestro cubierto por la póliza. Es decir, es el monto de dinero que el propio asegurado debe aportar antes de que la aseguradora intervenga y cubra el resto. En caso de que el costo total fuera inferior al deducible, el cliente debería asumirlo por completo.
La cifra se acuerda al momento de firmar el contrato con la aseguradora, que asume el resto de los gastos hasta el límite de cobertura estipulado en la póliza. De esta manera, el deducible funciona como una herramienta para compartir el riesgo entre la compañía y el cliente.
¿Qué se entiende por franquicia?
Por su parte, la franquicia también representa una porción del daño que la aseguradora no cubre, pero su aplicación podría ser diferente. Se trata de un monto fijo o de un porcentaje del valor del siniestro que, a diferencia del deducible, funciona como un “piso” de cobertura.
En términos prácticos, si el daño no supera el valor de la franquicia, la aseguradora no lo indemniza. En cambio, si lo supera, puede cubrirlo por completo o descontar la franquicia del total indemnizable. La forma exacta de aplicación puede variar y depende de lo establecido en la póliza.
¿Qué errores comunes se cometen al interpretar estos conceptos?
Uno de los errores más frecuentes al interpretar qué son el deducible y la franquicia es asumir que son sinónimos. Lo cierto es que, si bien ambos implican una parte del daño a cargo del asegurado, su lógica de aplicación difiere y dan como resultado distintos ante un mismo siniestro.
Otro error habitual es enfocarse en el monto del deducible o de la franquicia y no tener en cuenta el tipo de riesgo cubierto ni la frecuencia esperada de siniestros. Estos factores son determinantes al calcular el costo del seguro.
A su vez, también es común no revisar cómo se aplica el deducible o la franquicia en cada cobertura específica de una misma póliza. Es importante saber que, en muchos seguros, no todas las coberturas tienen las mismas condiciones.
¿En qué tipos de seguros se utiliza el deducible y en cuáles la franquicia?
En Uruguay, el deducible suele utilizarse en seguros de autos, sobre todo para coberturas de daños propios. No obstante, también aparece en los seguros de hogar y en algunas pólizas de responsabilidad civil.

Mientras tanto, la franquicia es más frecuente en seguros empresariales, de maquinaria, de transporte y en coberturas técnicas o industriales. En estos casos, suele estar vinculada a la magnitud del riesgo y al tipo de actividad asegurada.
¿Cómo inciden el deducible y la franquicia en el costo del seguro?
La relación entre estos conceptos y el costo del seguro es directa. En este sentido, cuanto más altos sean el deducible o la franquicia, más bajo será el valor de la prima y viceversa.
Esto sucede porque cuando el deducible o la franquicia son altos, el asegurado se compromete a cubrir una mayor parte de los costos en caso de que se produzca un siniestro. Por el contrario, cuando son bajos, se le asocia un menor riesgo financiero.
Dado que un deducible o franquicia alta implica una prima más baja, esta estrategia resulta conveniente para quienes utilizan poco sus seguros. Sin embargo, el riesgo más evidente es que habrá que afrontar un gasto mayor antes de que intervenga la aseguradora. Ante esto, si no se cuenta con un fondo de emergencia, el ahorro podría convertirse en una carga financiera.
¿Cómo influyen el deducible y la franquicia en el momento de un siniestro?
Para entender cómo influyen el deducible y la franquicia al momento de un siniestro, se puede pensar en un conductor que sufre un accidente automovilístico. Como resultado, el costo de reparación de su vehículo es de $120.000.

Si el seguro de auto del conductor tuviera un deducible de $30.000, el asegurado debería hacerse cargo de ese monto inicial. De esta manera, asumiría los $30.000 y la aseguradora, luego de descontar esa cifra del total del daño, indemnizaría los $90.000 restantes.
Por otro lado, si el seguro tuviera una franquicia de $30.000, el funcionamiento podría ser tan similar como diferente, según lo establecido en la póliza. En algunos casos, se descontaría del monto total del siniestro y la aseguradora también pagaría $90.000. Pero en otros casos cubriría la totalidad del siniestro, ya que el daño superaría el umbral establecido. Esto quiere decir que el asegurado no debería pagar nada y la compañía indemnizaría los $120.000.
Ahora que ya sabés cuál es la diferencia entre el deducible y la franquicia, es hora de contratar un seguro para proteger tu vehículo ante cualquier tipo de siniestro. Visitá nuestro cotizador online y compará las coberturas en tiempo real para elegir la más adecuada.
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